No adaptamos la terapia de adultos a los niños; creamos un mundo clínico a su medida.
En nuestro centro, el tratamiento infantil se divide en ejes fundamentales para cubrir todas las necesidades del menor:
Terapia de Juego y Expresión Simbólica: Utilizamos el juego como la herramienta técnica principal para que el niño proyecte sus conflictos, temores y deseos en un entorno seguro y controlado.
Gestión Emocional y Autorregulación: Trabajamos en la identificación de emociones primarias (alegría, tristeza, enojo, miedo) para que el niño aprenda a canalizarlas sin desbordes conductuales.
Modificación de Conducta con Respeto: Intervención profesional en casos de impulsividad, oposicionismo o retraimiento social, estableciendo límites claros basados en el desarrollo evolutivo.
Fortalecimiento del Autoconcepto: Programas diseñados para elevar la autoestima y la seguridad del niño frente a sus pares y su entorno familiar.
Contamos con especialistas que atienden la intersección entre la salud mental y el desempeño escolar:
Dificultades de Aprendizaje: Evaluación y tratamiento en procesos de lectoescritura y razonamiento lógico-matemático.
Atención y Concentración: Estrategias para niños con retos en la focalización y seguimiento de instrucciones.
Adaptación Escolar: Acompañamiento en procesos de cambio de colegio o dificultades de integración grupal.
Para mayor certeza en el tratamiento, realizamos:
Aplicación de Baterías Psicométricas: Uso de pruebas estandarizadas para obtener un perfil cognitivo y emocional preciso del menor.
Entrevistas de Encuadre Familiar: Sesiones iniciales con los tutores para entender la historia de desarrollo y establecer metas terapéuticas claras.
Entrevista Inicial (Padres): Recolección de datos y motivo de consulta sin la presencia del menor para hablar con total libertad.
Fase de Valoración (Niño): De 2 a 3 sesiones de observación y juego para conocer al paciente.
Devolución y Plan de Trabajo: Explicamos a los padres nuestra propuesta clínica y la frecuencia sugerida de las sesiones.
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